El ocaso de los dioses de Wagner
El ciclo completo de El anillo del nibelungo en la Ópera de Zúrich
Casting
Andreas Homoki — Productor
Christian Schmidt — Escenografía y vestuario
Florian Schaaf — Asistente artístico de escenografía
Tieni Burkhalter — Videasta
Franck Evin — Iluminador
Werner Hintze — Dramaturgo
Beate Breidenbach — Dramaturgo
Klaus Florian Vogt — Siegfried
Sobre el programa...
¡Descubre El anillo del nibelungo —saga operística en cuatro partes de Richard Wagner presentada por primera vez como tal hace 150 años, en 1876— con esta producción de la Ópera de Zúrich descrita por Bachtrack como «música dramática en su grado más alto»! En manos de su Director Musical General (Gianandrea Noseda) y Andreas Homoki (regista), el mito wagneriano es representado bajo la óptica de «una familia de dioses disfuncional» (The Independent) en una pulida puesta en escena que, lejos de toda pretensión, resalta la humanidad de los personajes aquí encarnados por un elenco que incluye a voces extraordinariamente expresivas como las de Klaus Florian Vogt, Tomasz Konieczny, Camilla Nylund y Christopher Purves.
El anillo del nibelungo de Wagner toma elementos de la mitología nórdica y germánica para retratar un universo cosmogónico cuyo argumento gira en torno a un codiciado anillo que jugará un rol definitorio en el conflicto entre el mundo de los dioses y el de los hombres. En El ocaso de los dioses, Hagen (el calculador y envidioso hijo del nibelungo Alberich que robara el oro del Rin) maquina para sus medios hermanos Gunther y Gutrune, herederos de un poderoso reino, un plan con el que Brünnhilde y Siegfried se convertirán en sus respectivos esposos. Siegfried, buscando nuevas aventuras, llega al palacio de los hermanos, donde es recibido calurosamente. Luego de beber una poción, el héroe se olvida de su amada y se enamora de Gutrune. Además, para poderse casar con ella, deberá traer para Gunther a Brünnhilde (protegida aún por el fuego impenetrable y eterno, y en posesión del anillo, una muestra del amor de Siegfried). En la boda doble, Brünnhilde reconoce a Siegfried (que la había capturado disfrazado) y revela que ellos ya tenían una relación. Traicionada, conspira contra él. Para preservar el honor de Gunther, Hagen mata a Siegfried, con la intención oculta de conseguir el anillo para él. Brünnhilde se entera de la poción y perdona a Siegfried, devuelve el anillo al Rin y termina así con la maldición, dando cierre a su vez a la era de los dioses y de su poder en el mundo por siempre. En la escena final, la valquiria se entrega al fuego de la pira fúnebre de su amado, uniéndose a él en la eternidad del amor y de la muerte.
